Cuando hablamos sobre comer pulpo, a todos se nos viene a la cabeza el “pulpo a la gallega”. Por eso aquí os vamos a contar un poco sobre su historia y proporcionaros los pasos de su receta para conseguir el mejor “pulpo a la gallega”.
Un plato con mucha historia
Antiguamente los Griegos consideraban que el pulpo era un gran manjar y por ello lo consumían solo en ocasiones especiales.
Unos siglos después, el pimentón se introdujo en España y al descubrirse que servía para conservar la matanza, Galicia dejó a un lado el pulpo y fueron los maragatos los que empezaron a consumir este manjar. Rehidrataban y mezclaban el pulpo con aceite de oliva y pimentón, y con esta receta fue cuando los gallegos empezaron a valorar el producto y lo incorporaron a sus fiestas, dándole así el nombre pulpo ‘á feira’.
¿Por qué se sirve el pulpo en platos de madera?
Todos estamos de acuerdo en que el verdadero pulpo “á feira” se sirve en platos de madera de pino, es la tradición.

Estos platos estaban grabados con los nombres, para facilitar su diferenciación durante las ferias. Estos se bañan con el agua en la que se está cociendo el pulpo justo antes de cortarlo. Esto ayuda a que el pulpo mantenga mas tiempo su temperatura y no se enfríe. También impide que el aceite de oliva sea absorbido y se pueda rebañar con pan, dándole un sabor único.
Esto se considera parte de la tradición, ya que antiguamente la venta de pulpo era una profesión ambulante y las pulpeiras viajaban por todos los pueblos para vender el pulpo.
Por último nuestra recomendación es que visites el restaurante “A Casa do Pulpo”, donde podrás disfrutar de unos de los mejores restaurantes especializados en cocinar el verdadero “pulpo a la gallega”.
Receta:
Ahora que ya hemos indagado un poco más en la historia del pulpo “á feira”, creo que todos estamos deseando conocer los pasos que se deben hacer para conseguir cocinar el auténtico pulpo “á feira”, o por lo menos acercarnos lo máximo posible, ya que la única forma de degustarlo es asistiendo a una feria del pulpo en algún pueblo de Galicia. Nosotros te recomendamos que visites Carballiño situado en la localidad de Ourense, uno de los municipios con más experiencia y prestigio en este ámbito.
Primer paso.
En una olla grande, vertemos abundante agua y llevamos a ebullición. Cogemos el pulpo por la cabeza y procedemos a “asustarlo”: lo metemos y sacamos en el agua 3 veces. Con este método el pulpo cogerá la forma y también ayudamos a que la piel no se caiga durante la cocción.
Segundo paso.
Coceremos el pulpo en el agua hirviendo, aproximadamente unos 25/30 minutos, dependiendo del tamaño (lo normal es cocer un pulpo de 1,8 kg – 2 kg, con 25-30 minutos es suficiente), en este caso, era un pulpo de 3 kilos, con lo que tuvimos que cocerlo desde que empezó a hervir unos 40 minutos.
Tercer paso.
Lo vamos pinchando de vez en cuando, en la parte gruesa de las patas, para comprobar el punto de “cocción” o dureza. En la zona de Carballiño (Ourense), la cuna del “pulpo á feira” lo preparan “al dente”, con un punto duro. Pero esto es cuestión de gustos. La primera vez que lo cocinéis os costará cogerle el punto pero luego os saldrá de perlas.
Cuarto paso.
Una vez cocido y en su punto, vamos a dejarlo reposar en la olla, otros 20/25 minutos. Luego retiramos a una fuente, y dejamos atemperar un rato, para poder echarle la mano y cortarlo sin quemarnos.
Si te ha gustado este artículo y te interesa seguir aprendiendo sobre más platos típicos de España, te facilitamos nuestro artículos sobre la receta del “Arroz a la Zamorana”.